Flores de Bach para Dejar de Fumar Cuernavaca ML

Se experimentan beneficios múltiples al dejar de fumar: Uno se siente mejor físicamente, respira mejor. Mejoran la circulación, la digestión, la piel, el pelo hasta se ahorra dinero. Sin embargo, a la hora de plantearse la posibilidad de dejar de fumar algo parece interponerse en el proyecto. Nosotros te damos una solución: Las Flores de Bach...

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Los cigarrillos no dejan de ser tranquilizantes. Reducen una variedad de sensaciones incómodas. Se recurre a los cigarrillos con el fin de relajarse, calmarse, incluso para "darse un soplo de energía". También brindan cierta sensación de seguridad y protección. Hay propuestas médicas para dejar de fumar basadas en drogas fuertes que funcionan como sustitutos de la nicotina. A su vez, la medicina alternativa, propone una amplia variedad de caminos diferentes basados en la respiración, en la meditación, en la terapia con energías. Respecto de nuestra propuesta con las Flores de Bach empezaré por decir que, aunque es aconsejable-sumamente provechoso-, acompañar la medicina tradicional con estos remedios para neutralizar las emociones, nunca deben considerarse las Flores de Bach como reemplazo de la medicina tradicional. Ambas trabajan por vías diferentes. (Recorriendo nuestro sitio tendrá una idea sobre nuestra filosofía y método de trabajo).

A diferencia de la medicación tradicional, recurrir a las Flores de Bach con el propósito de dejar de fumar supone un trabajo de exploración, fuerza a una postura activa por parte del sujeto. De lo contrario, si bien se percibirá una disminución en las tensiones, no se garantiza el quiebre del hábito. En primer lugar, para dar con la esencia floral justa, cada individuo tendrá que investigar en el área de sus emociones. Necesita detectar la(s) emoción(es) subyacentes que lo inducen a buscar un cigarrillo y que, a su vez, darán una idea de las esencias florales que resultarán útiles y eficaces para él. No olvidemos el que las esencias son remedios para las emociones por lo tanto, ellas apuntarán a neutralizar sus emociones. Pero primero hay que descubrir cuál de ellas es la causante principal de dependencia en un individuo dado. Esto no es igual para todos. Distintas emociones pueden venir como consecuencia de la soledad, de la sensación de vacío o de falta de sentido, por rechazo, por miedos o inseguridades, por celos, por furia, por envidia, por sentimiento de abandono, de inferioridad, de frustración, por exceso de entusiasmo, por ansias de poder, por necesidad de huir de la presente circunstancia, por delirios de grandeza, etc. Todas estas problemáticas son cubiertas por los grupos de emoción de Bach pero hay que detectar las emociones que acompañan a alguien en su hábito de fumar. Este primer paso es primordial, es condición inflexible para iniciar el camino de regreso a una vida libre de dependencias.

Desde nuestra manera de trabajar las esencias, una vez que estas emociones son detectadas se inicia, con la guía de los manuales, los ejercicios centrales sobre el deseo mismo de fumar. Se trabaja directamente sobre las emociones involucradas y los sistemas de creencias. Consecuencia de este trabajo floral, el proyecto "Dejar de fumar", cambia de carátula; queda finalmente planteado de un modo que resulta motivador, realista, pleno de sentido y más fácil de mantener. Así, según lo que arroje la exploración, el objetivo "dejar de fumar", se convertirá en el objetivo de "respirar mejor" o de "hacer 3 horas de caminata diarias" o incluso "cambiar de trabajo" Cualquier cosa puede esconderse detrás del hábito de fumar. A partir de un trabajo responsablemente orquestado, surgen estrategias de trabajo puntuales que consiguen un considerable descenso en los niveles de deseo hasta eliminarlos por completo y que resultan de la satisfacción final y completa de aquél deseo que se ocultaba detrás del vicio. Por ejemplo: cambiar de trabajo.

Uno de los principales causantes de resistencia a dejar de fumar es el temido síndrome de abstinencia. La gente tiende a evitar todo aquello que pueda traer dolor, desesperación, ansiedad inmanejable o que los lleve a rendir mal en sus trabajos o en el estudio. Es en este punto donde las esencias brindan su mejor aporte, trayendo alivio al alma, armonía a las emociones, claridad en el pensamiento.

Bach decía que a las emociones hay que sentirlas, ellas traen mensajes importantes a los que hay que atender. Decía que las emociones son la brújula del hombre de modo que machacaba sobre la importancia de sentirlas, experimentarlas primero. Aprender de ellas después. La sociedad ha preferido anestesiarlas con pastillas. En mi opinión, si el horror le permite a usted dejar de fumar, no elimine el horror. Dele la bienvenida y aprenda a trabajarlo, a sacarle el jugo par su beneficio de un modo tal de ir del horror a un estado de pleno dominio y a este dominio se llega con energía y mente clara.

Si el horror es para alguien como un túnel oscuro, las guías de los manuales le enseñarán a ver esa luz que brilla al final del túnel. Manipulando las Flores de Bach con estas guías de trabajo, conseguirá atravesar esa negrura imaginaria a toda velocidad. Conservará de ese horror solo el registro, la impresión que servirá de guía y advertencia efectiva para jamás volver a fumar. Sofocar el horror o cualquiera sea la fuerte emoción involucrada nunca es el camino a una solución definitiva. La emoción queda latente e irrumpirá en cualquier momento generando de nuevo la necesidad urgente de calma, y avivando el reflejo de dependencia. Prueba de ello es la reincidencia al hábito que se observa después de tratamientos con drogas para deja de fumar.

Prácticamente la totalidad del trabajo en el Manual gira alrededor de las emociones porque está visto que ellas juegan un papel preponderante especialmente a la hora de atender a estos proyectos que cambian la vida. Es importante aprender a instalar en uno esas emociones fuertes que producen los grandes cambios. Ellas son necesarias y fundamentales (fundamentan una actitud) Son las emociones fuertes las que finalmente impondrán ese clima y harán del proyecto algo cargado de sentido. Ellas confieren al proyecto una carga de vida y el espíritu sin lo cual cualquiera sea el proyecto planteado ("respirar mejor" "cambiar de trabajo" o de "dejar de fumar") resultará tentador pero imposible. Hasta la ciencia admite que en presencia de emociones fuertes se acelera el proceso de cambio y son justamente las emociones fuertes las que mejor consiguen desterrar el hábito con una solidez y contundencia que no ha conseguido todavía ninguna droga nacida para estos propósitos. No es inusual ver que después de un fuerte impacto emocional de horror, espanto, susto, alguien haya dejado de fumar de la noche a la mañana. El cambio se instala en forma inmediata y definitiva. Así como para iniciar el vicio, también para cortarlo, la lógica queda rezagada a un plano casi imperceptible cuando se impone la fuerza de la emoción que debe intervenir. Estas emociones actúan de un modo rápido y efectivo como un látigo burlando la lógica. Se desvanecen o pasan a un segundo plano todas esas teorías médicas cargadas de advertencias y estadísticas sembrando temores pues ellas no tienen caso. El individuo que fuma conoce perfectamente los peligros y los riesgos. Y aún así, fuma sin poder evitarlo. Esto significa que el cambio nunca proviene de la lógica ni de la información de afuera. Viene como consecuencia de destapar la información que llevamos dentro y que versa sobre deseos, inquietudes, temores, prejuicios y envidias. Cada uno tiene la suya.

Parte de nuestra propuesta de trabajo para dejar de fumar con las esencias se concentra en la enorme variedad de asociaciones que las personas establecen con el cigarrillo y el hábito de fumar. Solo una parte. El rastreo que propone el Manual para Dejar de Fumar arrojará valiosos datos en cada individuo con los que manejará su auto-tratamiento. Por ejemplo descubrirá cuándo fuma más, en qué situaciones necesita recurrir al cigarrillo con mayor premura y que puede ser a una hora determinada del día, con gente o a solas, hablando por teléfono, en el auto, antes de dormir, después de afeitarse, antes de entrar en la oficina, etc. Estos datos no son menores. Son datos de extrema importancia, casi la clave personal y como tal, variará en cada persona y será de gran utilidad siempre y cuando se la trabaje con cuidado. Tener la clave no es suficiente. Solo sirve para arrancar, para iniciar el camino de destrabe. Hay que tener la clave, luego saber qué hacer con ella, cómo impactarla para conseguir que brinde a cada persona su pista y el camino a recorrer en su proyecto. Esto porque detrás de estad claves, --en esas situaciones puntuales--, aparecen inquietudes y miedos muy específicos y muy personales, cada uno de los cuales planteará un modo diferente de encarar el auto-tratamiento. Se entiende que el temor a producir un descalabro en el metabolismo como consecuencia de dejar de fumar, impondrá un abordaje diferente de aquél que impondrá el temor a perder a los amigos, o al menos arruinar su vínculo con ellos, como consecuencia de dejar ese hábito que los unía. Una vez detectada la clave, el trabajo continúa con estrategias, no apelando a la fuerza de voluntad.

Bien trabajadas las Flores de Bach ayudan a modificar nuestra manera de pensar y experimentar la vida y el mundo de un modo renovado. Tratar de forzar nuevos comportamientos y esforzarse por instalar un actitud completamente nueva mediante la fuerza de voluntad únicamente, mientras continuamos pensando igual que siempre, será un intento fallido porque los comportamientos automáticos saltarán. Ellos permanecen vivos y vibrantes por debajo del control no consiente. Es desde este punto de vista dese donde la energía de las esencias acompañan de un modo brillante cualquier otro tratamiento para dejar de fumar.

Este tipo de objetivos no termina nunca, no es algo que uno se impone una vez y funciona en automático. Hay que planteárselo varias veces a medida que la realidad va imponiendo nuevos escenarios capaces de disparar el deseo de fumar. Por lo tanto, hay que recrear escenarios mentales funcionales. Cada persona debe buscar hasta encontrar esos pensamientos y esas imágenes que darán vida y sentido a su proyecto. Necesita energía para emprender este trabajo. Y las esencias brindan esa energía indispensable. Cuando se seleccionan las Flores de Bach de un modo concienzudo, darán siempre esa energía que el individuo necesita para apoyar su meta de salud y librarlo de caer en tentaciones. Bien trabajadas las esencias consiguen mantener vivo el espíritu mismo del objetivo. Con la toma de la energía floral y el impacto de los ejercicios de los manuales finalmente resulta posible hacer foco sostenido sobre un comportamiento y un objetivo. Saber cuándo machacar sobre ese escenario futuro que se busca es parte del trabajo de fuerzas energía-pensamiento. Estas fuerzas conjuntas actuando desde el interior de la persona van instalando un comportamiento a largo plazo. A fuerza de repetición se convertirá en comportamiento automático y así se instala una actitud hasta finalmente llegar a una nueva conciencia de uno mismo: "soy no fumador". Cambian las conductas, cambia el cuerpo y sus apetitos. Cambia la conciencia de uno mismo. Y cambia la vida.

Un buen trabajo con Flores de Bach debe abrir las puertas a estas emociones fuertes y debe saber servirse de ellas con sabiduría y estrategia. Servirse de ellas no para desestabilizar ni alarmar ni poner nerviosos a los individuos que ya bastante tienen con su hábito a cuestas y con sus remordimientos. No para recordarles los beneficios de dejar de fumar y machacarles los riesgos que están corriendo y que, por otro lado, los conocen de memoria.. Lo que se busca con el trabajo concienzudo de las emociones fuertes es la entrada en contacto con fuerzas y razones que generan acciones y actitudes eficaces que de otro modo quedan en planos secundarios. Prueba de ello es que las personas postergan su objetivo, o minimizan su importancia.

Cuando uno se encuentra en un estado emocional fuerte, la potencia y el número de conexiones neuronales asociadas a un pensamiento o conducta como es la de fumar se incrementan. También una conexión neuronal es más fuerte, más larga y prolongada cuando fue iniciada a partir de una emoción fuerte. Cuando se establecen proyectos con poca o mediana carga emocional, los objetivos tienden a postergarse o incumplirse. Así, la mayoría de las promesas que uno se hace en cada Año Nuevo tienden a desvanecerse con el tiempo. Esto ocurre siempre en ausencia de una fuerte emoción. La mente percibe que no hay razones emocionales consistentes que justifiquen tal esfuerzo por cambiar. El trabajo con las esencias, tal como se propone en los libros, fuerzan hacia ese descubrimiento, hacia esas razones de fuerte compromiso emocional que justificarán el cambio en cada persona y que conferirán a cada una el tipo de fuerza emocional que necesita.

Ya Zig Ziglar decía que un objetivo planteado de modo casual y tomado a la ligera será abandonado sin problemas ante el primer obstáculo. Más que cualquier trabajo de formulación de objetivos, éste requiere seriedad y repetición. Se requieren 30 días para modificar un hábito. No es posible ni justo tomar este proyecto en forma casual ni a la ligera. Objetivos como dejar de fumar o desterrar cualquier adicción son importantes, son cosa seria, no son un juego. Se trata de la vida, y hay una vida para vivir. La formulación de objetivos como estos no son una causa menor, tampoco es cosa de un día, ni algo que se haga una vez y listo. La formulación del objetivo nunca es una tarea cumplida. Hay que estar atentos y encima del proyecto con la energía de la rigidez y también la de la ternura y la del agradecimiento también. Los enfoques que insisten en odiar al cigarrillo fracasan. Después de todo, el cigarrillo no ha dejado de ser un compañero fiel, en muchos casos, fue ese amigo que estuvo presente cuando los amigos se fueron. De modo que en este tránsito parecido a una despedida debe haber una bienvenida también, Una celebración. Es un proceso que comienza y sigue y para que siga su curso es necesario energizar el pensamiento, cuidarlo, tentarlo, acariciarlo. Traerle cada tanto a la conciencia, aquellos escenarios mentales que fueron de horrible impacto y también recordarle de aquellos otros que son los impulsores. Y aprender cuándo conviene traer cual.

Fuente: Artículos Gratuitos Online de Articuloz.com